Gobierno presentó proyecto que fija un tope de 1000 hectáreas para venta de tierras a extranjeros

Envió al Congreso un proyecto para que las tierras productivas queden en manos locales. FAA celebró que el debate se haya instalado. SRA pidió una discusión sin apuros.

En un nuevo gesto que generará mayores ruidos en la debilitada mesa de enlace agropecuaria, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer el envío al Congreso de un proyecto contra la extranjerización de la tierra, una de los históricos reclamos de Federación Agraria (FAA). Desde la Casa Rosada, por cadena nacional y sin la presencia de dirigentes rurales, ni siquiera de la entidad que lidera Eduardo Buzzi, la jefa del Estado explicitó que el proyecto de ley apunta a proteger el dominio nacional sobre la propiedad, posesión o tenencia de las tierras rurales. Al defender la iniciativa, Cristina puntualizó: “El tema del dominio de la tierra es una cuestión estratégica y vital en este siglo XXI”. Acto seguido intentó quitarle cualquier lectura estatista que pueda hacerse de la medida: “Es una ley de pocos artículos pero que tiene por objeto conservar en el dominio nacional, no estatal, que quede bien claro”. La iniciativa del Ejecutivo apunta a limitar la adquisición de tierras por parte de extranjeros a 20% del territorio nacional, provincial o municipal; también fija en 1000 hectáreas el tope de compra para extranjeros, por persona física o jurídica. Además, el proyecto contempla la creación de un registro de propiedad de la tierra, para que una vez aprobada la normativa, se conozca quiénes son los propietarios. “No va a afectar los derechos adquiridos”, indicó Cristina. Por la tarde, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, expuso que el proyecto oficial permitirá “proteger más de 200 millones de hectáreas argentinas. Y enfatizó la importancia que tiene en la protección de tierra el relevamiento catastral y distrital a realizarse. “Sin esto no puede regularse, fehacientemente, la limitación del dominio o tenencia extranjera”, apuntó. El anuncio fue recibido con cautela por parte de bloques legislativos de la oposición y reavivó posiciones encontradas en el seno de las entidades agropecuarias. En ese sentido, Buzzi que la apertura del debate para limitar la extranjerización de la tierra “es una conquista” de los federados. “Desde hace ocho años que venimos empujando el poner límites a la extranjerización de tierras”, planteó en declaraciones radiales. De inmediato, acotó: “‘A mí no me gusta que me plagien. El proyecto del Gobierno es sin derecho de autor”. Buzzi indicó, además, que ya había acordado con los diputados nacionales que surgieron de FAA, los radicales Pablo Orsolini y Ulises Forte, para que inicien las conversaciones con los legisladores del bloque kirchnerista, a fin de conocer la letra chica del proyecto oficial, consensuar posturas e iniciar de forma rápida el debate. Por su parte, el presidente de Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcati, cuestionó que el Ejecutivo tenga tanto afán en que el Congreso discuta un tema, al que definió como “importante y que requiere una discusión profunda”, cuando “reemplazó a un organismo tan cuestionado como la Oncca” con un decreto. “Es un tema que hay que discutir sin apuro, porque los tiempos cambiaron”, indicó Biocalti. El presidente de SRA evaluó que “habría que preguntarse por qué son los extranjeros los que pueden comprar tierra en nuestro país y no los productores nacionales. Una de las respuestas es el empobrecimiento al que nos han llevado las erráticas políticas de este gobierno”.