INDUSTRIA
Industriales intentan frenar una ley que le dará más poder a los sindicatos bonaerenses
La administración bonaerense estiró la aplicación de la resistida ley de comisiones mixtas para el control de condiciones laborales, de higiene y seguridad en el ámbito de las empresas. Si bien fue sancionada hace casi un año, los empresarios convencieron al gobernador de llegar a un acuerdo entre el sector público y el privado para que la reglamentación “tenga el efecto menos perjudicial” para la producción.
La Unión Industrial bonaerense mantiene reuniones periódicas con el ministro de Trabajo provincial, Oscar Cuartango, para morigerar el aumento de poder en las empresas de parte de los sindicatos. “Además de generar una mayor sindicalización de las empresas, se incrementan costos inviables de sostener por las pymes”, se quejó una fuente empresaria.
Desde la Uipba señalan que la norma, que en la actualidad se encuentra paralizada, generó “intranquilidad” en los asociados de la principal entidad fabril, aunque la mesa directiva de la entidad se mostró confiada en lograr un acuerdo final.
La inquietud estuvo presente en el último congreso de la central fabril que se realizó días atrás en Olivos. Aunque de manera fortuita, ese evento le sirvió a Daniel Scioli como cierre de campaña antes de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), en donde se mostró junto al candidato a diputado nacional del FpV, Martín Insaurralde. No hubo tiempo de reuniones en el evento pero fuentes empresarias confiaron a este diario que “las reuniones para analizar la reglamentación de la ley estaban encaminadas”.
“La relación con Scioli es muy buena porque siempre está abierto el diálogo entre la administración provincial y los industriales. De hecho, se está trabajando muy bien en la reglamentación de la ley de comisiones mixtas”, enfatizó un importante dirigente de la Unión Industrial bonaerense, al responder sobre el feeling que mantenía con el gobernador.
Sin embargo, el mayor logro de la Uipba fue mantener encapsulado el “problema” sin que la ley entre en funcionamiento formal. La mayor preocupación surge desde las pymes, quienes tienen prácticamente ausencia de vida sindical. “Es inviable mantener a gremialistas que se deberían dedicar exclusivamente a ser parte de estas comisiones y no producir. Antes preferimos hacer más inversiones que generen más empleo”, se quejó un industrial.
No es la misma mirada que tienen sobre las grandes empresas. Allí habría menor reclamo de parte de la entidad fabril aunque las grandes marcas que funcionan en Buenos Aires ya elevaron su preocupación directamente a la UIA. Temen que el poder sindical las obligue a dar marcha atrás en algunas decisiones empresarias y necesiten “diálogos constantes” con la representación gremial.
En los hechos, en la provincia en donde más fábricas y comercios hay radicados, la legislación sancionada en octubre del 2012 aún se mantiene en stand by.
Advertencia por sucesión
El clima interno en la Unión Industrial Argentina (UIA) se enrareció desde la candidatura del secretario de la entidad, en uso de licencia, José De Mendiguren. Si bien no hubo manifestaciones que criticaran abiertamente la postulación, en el interior de la central fabril hay un sector que espera que el “Vasco” renuncie a su cargo “para dedicarse a la política partidaria desde su función legislativa o deje la banca y se decida a continuar en la función gremial-empresaria”. “No es compatible que ejerza ambos cargos porque entonces quedaría politizada la UIA y es algo que ya se rechazó oportunamente”, se quejó un integrante de la mesa chica de la entidad. En tanto, desde la Uipba ya se preparan para rechazar públicamente la posibilidad de que Francisco Gliemmo asuma el cargo de Secretario. “No representa a los industriales bonaerenses”, aclararon.
Fuente: Diario BAE

