La recaudación frenó la caída, pero dejó señales negativas sobre la actividad
La recaudación tributaria dio una buena noticia, por primera vez en el año, al anotar una suba del 1,7% real interanual durante mayo. La clave fue Ganancias, que marcó una suba del 25,7% real anual, en buena parte por una baja base de comparación. Sin embargo, los tributos relacionados con la actividad económica dejaron en general malas noticias: el IVA DGI, indicador de consumo, cayó un 3,2% real anual; lo mismo para el impuesto al cheque, con una baja del 3,8% real; también la seguridad social, que por las contracciones del salario y el empleo, se redujo un 4,7% real.
La mejora del 1,7% real interanual en mayo es buena noticia para un fisco que viene sufriendo por la caída de la recaudación tributaria. De hecho, el dato positivo de mayo interrumpió una racha de nueve meses consecutivos de puras caídas para los ingresos, lo que ya estaba empezando a complejizar el mantenimiento del superávit primario que conforma la clave del programa económico. Sin ir más lejos, en el primer cuatrimestre del 2026 ese superávit se achicó un 11,7% real anual en términos reales, por un ajuste del gasto que no logró acompañar ese deterioro de los ingresos, particularmente en abril, mes en el que el superávit primario se redujo un 43,5% real anual.
Sin embargo, la mejora de abril fue explicada principalmente por Ganancias, tributo que se benefició de una base de comparación demasiado baja (en el mismo mes del año pasado fue muy baja por los altos anticipos que habían ingresado por el período 2023), mientras que el resto de los impuestos tendió a dejar datos negativos, especialmente los que dependen del nivel de actividad económica.
Es el caso del IVA DGI, un buen indicador de los niveles de consumo de la economía durante el mes anterior, abril, y de la capacidad de pago de las empresas al fisco en mayo, la baja fue del 3,1% real interanual. Una reducción similar mostró otro indicador similar de las transacciones de la economía, como es el impuesto al cheque, con una caída del 3,7% interanual.
Eso no es todo: además, los ingresos de la seguridad social, que se mueven de acuerdo a la dinámica de los salarios reales registrados y del nivel de empleo, también entre los empleados en blanco tanto del sector público como del privado, anotaron una contracción del 4,6% en términos reales.
También los derechos de importación siguieron mostrando, tal como venían haciéndolo durante el primer cuatrimestre, una señal negativa de la actividad económica, con un superávit comercial que viene en alza en parte por la mejora exportadora, pero también por la caída de las importaciones destinadas a la inversión productiva, en un contexto en el que la industria viene en baja. Cayeron un 21,1% real interanual.
Sin embargo, los ingresos del fisco no se vieron beneficiados por el incremento exportador, dada la baja que aplicó el Gobierno para las alícuotas de las retenciones. Con una contracción del 18,3% interanual, incluso en términos nominales, la baja fue del 38,8% interanual en términos reales.
Fuente: Diario BAE

