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"Los argentinos no tienen por qué pagar la fiesta de los lobbistas"

Cristina de Kirchner brindó su sexto discurso ante la 68° Asamblea Anual de Naciones Unidas en donde reclamó contra los fondos buitre, pero también se encargó de criticar al Consejo de Seguridad de la ONU por su actuación en Siria y reclamó respuestas al nuevo régimen iraní en relación a la causa AMIA.

Al promediar su discurso de aproximadamente 50 minutos, la Presidenta que "los millones de argentinos que recuperaron el trabajo" en los últimos años "tampoco tienen por qué pagar la fiesta de los lobbistas que porque participan y ponen plata en las campañas políticas aquí (por los Estados Unidos) tienen el poder de lobby suficiente para poder hacer tambalear el sistema financiero internacional", en referencia a los houldouts.

De esta manera la jefa de Estado respondió de ese modo la frase del exsecretario del Tesoro de Estados Unidos Paul O`Neill, cuando en 2001 -poco antes del default y el estallido social-, sostuvo que los plomeros norteamericanos no tenían por qué pagar la fiesta de los argentinos.

Antes había dicho que Argentina "es una víctima serial de las leyes no escritas de los lobbystas, de las calificadoras y de los fondos buitre" y aseguró que desde 2005 el país "ha pagado en término y rigurosamente cada uno de los vencimientos de deuda".

"No estamos pidiendo nada, estamos pidiendo que nos dejen pagar. Resulta casi absurdo que no nos dejen pagar en un mundo que se cae, en una Europa devastada. A menos que nos quieran castigar", destacó.

"Hoy en el mundo vemos millones de desocupados, una situación similar vivía la Argentina en el 2001", aseguró en su discurso que comenzó a las 20.40 con el turno 31 en la lista de jefes de Estado.

Agregó que desde 2008 los fondos buitre "compraron por 40 millones de dólares bonos que hoy pretenden cobrar, por afuera del acuerdo de acreedores, la totalidad, sin plazo ni quita, unos 1.700 millones de dólares" y señaló que "sería un rendimiento superior al 1.300 por ciento".

"Donde vamos a encontrar empresarios dedicados a invertir si alguien compra bonos por 40 millones de dólares y por una sentencia judicial puede cobrar 1.700 millones".

Aseguró que "este no es un problema de Argentina, es un problema del mundo" y agradeció a Francia y a la ex titular del FMI, Anne Krueger por haberse presentado ante los tribunales de Nueva York a favor de la Argentina.

"Somos víctimas seriales de los lobbistas, de los fondos buitre, de quienes compran bonos a escaso precio y esa es la historia de la Argentina pero puede ser la historia de cualquier otro país en poco tiempo", remarcó.

Por eso, pidió e una "regulación global del mercado" financiero internacional. "El mundo necesita una normativa global para una gobernanza global. Pedimos una normativa y el respeto a la soberanía de los países, fundamentalmente de los que quieren cumplir", afirmó la mandataria en alusión a los fondos buitre.

Además, como cada año renovó el reclamo por Malvinas al manifestar que "el Reino Unido hace caso omiso" a las resoluciones de las Naciones Unidas, que desde 1965 instan al diálogo con la Argentina sobre la soberanía en las islas.

En ese sentido, denunció que hay "dobles estándares que algunos no les gusta que se mencionen, con las hipocresías, que son como las brujas, que las hay las hay", y dijo que "diálogo" es "otra palabra que he escuchado recurrentemente en muchos discursos", pero no se pone en práctica.

Pero el otro tramo importante de la disertación estuvo relacionada con la causa AMIA. La Presidente pidió a las autoridades de la República Islámica de Irán que se pronuncien sobre el acuerdo sellado a principios de año, para que la justicia argentina pueda interrogar en ese país a los cinco acusados por el ataque terrorista a la Amia de 1994.

"Esperamos que nos digan si se ha aprobado el acuerdo, cuándo se va a aprobar y que pudiésemos tener una fecha de conformación de la comisión para que el juez argentino pueda ir a Teherán", expresó al referirse al mandatario iraní, Hasán Rouhaní que habló una hora antes que ella.

La jefa de Estado dijo que espera recibir una "respuesta positiva" de parte de Irán, pero advirtió: "Que no se confunda nuestra profunda convicción con las normas del derecho internacional, con nuestra paciencia, con ingenuidad".

Al cerrar su discurso, Cristina aseguró ante la ONU que "cuando se tiene la responsabilidad de conducir un país, y más una potencia, lo que no puede hacerse es enojarse y equivocarse", sobre todo en temas como "trabajo, inseguridad y la mano de obra barata del narcotráfico y el lavado de dinero".

En sus últimas palabras en la 68ª Asamblea General, reividincó también al papa Francisco por "su pasión y compasión" por la cuestión siria y "por los más vulnerables" y por "todas las víctimas de la violencia y la pobreza".

Fuente: Ambito.com