INTERNACIONAL

Norcorea anunció que está lista para lanzar un ataque nuclear contra EE.UU.

“Las amenazas nucleares de Corea del Norte suponen un peligro grave y real”, afirmó el secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, y anunció el envío de un sistema de defensa antimisiles a la isla de Guam, la mayor base militar norteamericana en el Pacífico.

Horas después y haciendo oidos sordos a los llamados a la calma de sus vecinos y aliados de Rusia y China, la agencia estatal de noticias norcoreana KCNA informó que el Ejército de Pyongyang recibió el “vía libre definitivo“ para un ataque nuclear contra las bases norteamericanas.

“La operación de las fuerzas armadas revolucionarias (...) ha sido finalmente examinada y ratificada. El momento de explosión se acerca con rapidez. Nadie puede decir si se desatará o no una guerra en Corea y si se producirá hoy o mañana”, informó un portavoz del Ejército, según KCNA. El ministro de Defensa surcoreano, Kim Kwan-jin, reaccionó contra la amenaza norcoreana y advirtió que Seúl evalúa todas las opciones, incluso militares, en caso de que empeore el escenario.

El gobierno chino, a través del vicepremier Zhang Yusui, manifestó “seria preocupación” por la situación y condenó todas las “acciones y las palabras provocativas” que amenazan “la paz y la estabilidad” entre ambas Coreas y en la región.

También Rusia, mediante su viceanciller, Igor Morgoulov, expresó el temor de que la situación se convierta en “explosiva”, mientras Francia pidió una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.

Aunque expertos aseguran que Corea del Norte está a varios años de poder atacar a Estados Unidos continental con un arma nuclear, lo cierto es que el país posee armas atómicas por primitivas que sean y qué es muy difícil predecir qué puede decidir este regimen totalitario, cada vez más aislado del mundo, y que estima que las planeadas maniobras navales conjuntas de Corea del Sur y Estados Unidos son una excusa para atacar su territorio.

EE.UU. mantiene desplegados 28.500 efectivos en Corea del Sur y está comprometido a defender a su aliado ante un hipotético ataque norcoreano como herencia de la Guerra de Corea (1950-53).

El régimen de Kim Jong-un aumentó sus amenazas desde que la ONU le impuso el pasado 7 de marzo nuevas sanciones por su última prueba nuclear de febrero.

El pasado 26 de marzo Corea del Norte anunció que había puesto sus misiles y unidades de artillería “en posición de combate” hacia Corea del Sur, así como contra el territorio continental de Estados Unidos y las bases militares de Washington en el Pacífico. Estados Unidos decidió entonces enviar los destructores “Decatur” y “John McCain” al Pacífico occidental. Esta semana dijó que reactivará un reactor capaz de producir bombas nucleares y Washington reaccionó con el envió de aviones de combate. En la mañana de ayer y en otro paso más a la escalada de tensiones Pyongyang cerró ayer el acceso al complejo industrial de Kaesong, una zona “especial” en territorio norcoreano en el que operan empresas surcoreanas.

El ministro de la Unificación surcoreano exigió la remoción “inmediata” de las restricciones. Pero su reclamo no tuvo respuesta.

Fuente: Cronista.com