Por Ganancias, menos tensión salarial

Los empresarios se mostraron confiados en que la suba en los mínimos no imponibles en el impuesto a las ganancias servirá para descomprimir los conflictos sindicales por unos meses.

Si bien los aumentos, que en principio percibirán los trabajadores con los sueldos de septiembre, no son otorgados por las empresas, en el sector privado están confiados en que las subas ayudarán a bajar el grado de conflictividad dentro de las compañías.

La sensación compartida por empresarios y analistas privados es que, en los sectores donde hoy está en vigor algún tipo de acuerdo sindical, los aumentos vía reducción de impuestos servirán para evitar que se reabra algún tipo de disputa por lo menos hasta fin de año y, en el mejor de los casos, para pasar el verano sin nuevos focos de conflicto.

"Para una negociación, cualquier aumento en los salarios de los trabajadores sirve, por más que la suba sea otorgada por el Gobierno", reconoció Juan Vasco Martínez, director de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), entidad que reúne a varios de los mayores empleadores del país, como Coto, Censosud (Jumbo, Disco) y Wal-Mart.

En una empresa de consumo masivo, la evaluación que hacen es que los aumentos dispuestos oficialmente funcionarán como un elemento disuasivo para frenar un eventual reclamo de fin de año. "En nuestro caso, en teoría tenemos un acuerdo de salarios vigente hasta marzo de 2008, pero con esta suba esperamos evitar cualquier sorpresa a fin de año", reconoció el director de Recursos Humanos de una multinacional.

En el caso particular de las negociaciones ya iniciadas, la visión es un poco menos optimista. "El conflicto ya estaba muy avanzado para que el anuncio del cambio impositivo alcance para llegar a una solución, lo que no quita que a futuro ayude a distender las relaciones", dijeron fuentes de Telefónica de Argentina, que hoy enfrenta un conflicto con los gremios telefónicos.

Efecto disuasivo

La opinión de los consultores en recursos humanos es que la medida tendrá un elemento disuasivo, lo que permitirá al Gobierno mostrar un menor grado de conflictividad sindical en tiempos electorales. "Está claro que este tipo de medida ayuda a bajar el nivel de conflictos laborales, entre otras cosas porque beneficia a los deciles más altos de la población, que históricamente tienen la mayor capacidad de lobby y presión", destacó el consultor Artemio López.

Ricardo Backer, director de Korn Ferry International, por su parte, destaca que si bien las negociaciones por aumentos de salarios con las empresas se mueven por carriles separados de los cambios impositivos, la suba tendrá un impacto positivo en la relación con los sindicatos. "Cualquier medida que implique un aumento de salarios representa un paso favorable y una mejora del clima dentro de las empresas", expresó el consultor.

Trámite acelerado

En principio, la intención oficial es que el proyecto de ley que contempla un cambio en el impuesto comience a ser tratado mañana en la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados. "La idea es que la iniciativa sea sancionada por el cuerpo en los próximos 15 días", señaló el presidente del bloque de Diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi.

Después de la sanción en Diputados, el Senado también trataría el proyecto con celeridad, por lo que se prevé que estaría en condiciones de ser promulgada por el Poder Ejecutivo antes de que finalice el mes próximo, con lo que los trabajadores podrían percibir los beneficios de la rebaja impositiva en el sueldo de septiembre.

El proyecto contempla un incremento del mínimo de ganancias netas de deducciones personales del trabajador a partir de los actuales 48.000 pesos hasta los 91.000, con carácter retroactivo al 1° de enero de este año. El costo fiscal de la medida asciende a $ 1500 millones anuales.

Conflicto en baja

Aumento electoral

El aumento llegará a los bolsillos con el sueldo de septiembre.

Fiestas en paz

Las empresas que ya negociaron salarios creen que el alza evitará nuevos reclamos por lo menos hasta fin de año.

Solución a medias

Un sector de los trabajadores telefónicos inició ayer una nueva huelga en Telefónica de Argentina en demanda de un aumento salarial, mientras que otro grupo sindical llegó a un acuerdo con la firma.

El acuerdo fue alcanzado con el gremio Foessitra, que reúne a los trabajadores del interior, mientras que los empleados adheridos a Foetra-Buenos Aires anunciaron la puesta en marcha de otro paro por cuatro días.

Según la empresa de telecomunicaciones, la falta de acuerdo con Foetra no se explica por un tema salarial, sino porque el sindicato no acepta "pautas operativas de trabajo". (La Nación)