Preparan el lanzamiento de la tarjeta SUBE compra para competir con las de débito
La tarjeta SUBE, pensada para abonar el costo del transporte público y que ahora ofrecerá descuentos a los usuarios, pasará a ser en breve una tarjeta de prepago, con capacidad de compra en cualquier establecimiento que cuente con las terminales de cobro electrónico.
La decisión se tomó en el Ministerio de Economía y se implementará a través del Banco Nación, que tiene la administración del plástico a través de Nación Servicios. El Banco Central ya reglamentó el nuevo uso de la Tarjeta SUBE, aunque la limitó solo a las que están registradas, calculadas en la mitad del total emitido de once millones de plásticos.
Por ahora hay dos formas de obtener la tarjeta SUBE: una personalizada, con los datos del propietario que quedan registrados en la base que administra el Ministerio del Interior, y la otra simple o al portador.
En el primer caso, la ventaja que ofrece es la posibilidad de recuperar el crédito en caso de extraviarla, a través de la denuncia en las oficinas del Correo Argentino u otras habilitadas, o del 0800-777-SUBE.
En el segundo, se hace más engorroso reconstruir los movimientos del propietario en el transporte público, por lo que da más seguridad a las personas que quieran proteger su intimidad.
La tarjeta nació administrada en la cartera de Planificación, cuando tenía bajo su órbita la Secretaría de Transporte, pero con el traspaso de esa secretaría al Ministerio del Interior también quedó el sistema SUBE bajo la órbita del ministro Florencia Randazzo desde donde se potenció su uso en otras ciudades del país.
El lunes pasado, la presidenta Cristina Fernández anunció la puesta en marcha del programa SUbeneficio, a través del cual los consumidores podrán obtener beneficios en la compra de bienes y servicios con la sola presentación de su tarjeta. Estará vigente desde el 1° de abril y, en esta primera etapa, los rubros comerciales involucrados incluye a hoteles, restaurantes, bares, peluquerías, jugueterías, ferreterías, heladerías, gimnasios, cines y teatros, farmacias, librerías, gimnasios, entre otros. Para acceder, habrá que ingresar a una página de internet www.subeneficio.gob .ar e imprimir el cupón que después se presentará en el comercio
Este programa fue diseñado por la cartera de Axel Kicillof y la cámara de comercio CAME, una de las más cuestionadas del sector patronal por sus antecedentes con la dictadura y el gobierno de Carlos Menem.
Para generalizar el uso, el secretario de Comercio Augusto Costa, se puso en contacto con las cadenas de supermercados e hipermercados, pidiendo que se sumen al programa y ofrezcan descuentos especiales, similares a los que tienen con las tarjetas tradicionales de débito y crédito.
Este plan Subeneficio es solo la primera etapa de la expansión de la tarjeta SUBE bajo el control del Palacio de Hacienda. Se espera que en pocas semanas se anuncie la instrumentación como tarjeta de prepago, ya obtenida la autorización del Central.
La diferencia entre una tarjeta de compra y una de débito es que la primera debe ser “cargada” con fondos por el titular y en la segunda está asociada a una cuenta bancaria desde la que se efectúan el descrédito en la compra.
Es decir que con SUBE los usuarios tendrán primero que presentarse a las oficinas del Correo u otras tiendas habilitadas y desembolsar el efectivo que será asignado como crédito a la tarjeta. Después, en cada compra, se le restará de ese crédito. Si bien obliga a “pagar por adelantado” -el Banco Nación tiene administración de los fondos cargados en las tarjetas- después el beneficiario podrá acceder a los descuentos que se ofrezcan para el pago con SUBE que se esperan sean superiores a los de las tradicionales.
La hermana mayor
La SUBE compra será complementaria de la tarjeta de crédito Argenta, lanzada por la Anses en julio de 2012 y que se emite automáticamente a cada jubilado o pensionado del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Se estima que se llevan emitidas cerca de un millón de tarjetas. Hay alrededor de 6.000 comercios que aceptan el plástico y que representan 17.600 bocas de venta en todo el país. También, para competir con las que emite el sistema financiero, ofrece descuentos especiales y convenientes planes de financiación.
La tarjeta Argenta es emitida por Anses, bajo el control de Diego Bossio, en cambio la SUBE compra estará bajo la órbita del ministro de Economía, Axel Kicillof, y no de la cartera de Interior de Florencia Randazzo que controla la parte del pago a empresas de transporte y peajes.
Fuente: Diario BAE

