Provincia presentará proyecto de ley para regular la instalación de ferias

La gobernación presentará esta semana un proyecto de ley para regular la instalación de ferias. La Salada perdería alrededor de 20.000 puestos.

La feria La Salada se convirtió en un ícono de la economía informal argentina luego de la crisis de 2001. Con unos 60.000 puntos de venta, que son visitados por cerca de 300.000 personas cada martes y domingos (los únicos días que abre) y una facturación semanal cercana a los $ 60 millones, el modelo había comenzado a replicarse en toda la provincia de Buenos Aires. Según contaron fuentes gubernamentales, en los últimos meses nacieron 60 “saladitas” en todo el territorio bonaerense donde se comercializa todo tipo de vestimenta, aparatos electrónicos, discos piratas y otros artículos. Y con ello crecieron las acusaciones de fomentar la ilegalidad y las falsificaciones. Para frenar ese avance, en una primera instancia se reglamentó una especie de “no innovar” por 180 días en toda la provincia. Y, ahora, la administración de Daniel Scioli presentará un proyecto de ley –que aseguran que ya cuenta con el visto bueno de Legal y Técnica y que llegará a la legislatura esta semana– que básicamente reglamente los aspectos para habilitar un paseo de compras “no artesanales”. La norma abre el juego para instalar una feria por municipio, ya que asegura que no se podrán instalar en un radio no menor a los 10 km. Pero para que los intendentes no absorban la presión de los feriantes, la autoridad para la habilitación recaería en la Provincia. Otro punto saliente de la norma que redactó el Ministerio de la Producción a cargo de Martín Ferré es que la superficie total de los predios será de acuerdo a la cantidad de habitantes de las ciudades en las que se instalen, destinando un espacio necesario para la circulación y el estacionamiento. Esto repercutiría en La Salada, donde sus pasillos son muy angostos. Si prospera la medida implicaría una fuerte reducción en la cantidad de puestos. En lo que se refiere a los feriantes el proyecto de ley dice que los propietarios o inquilinos deberán estar identificados, como también los cambios de titularidad. Además, los obliga a estar inscriptos en la AFIP, ARBA y el Ministerio de Trabajo. Aunque las leyes no son retroactivas, el artículo 15 establece que las ferias preexistentes no deberán tramitar la habilitación provincial pero tendrán un plazo de tres años para adecuarse a la ley. Es decir, en el caso de La Salada, como se debe destinar 30% para estacionar y otro 40% a pasillos, áreas de circulación y baños, la feria quedaría con menos de 40.000. Ferré explicó a El Cronista que la norma “no busca prohibir, sino regular una actividad” y adelantó que hasta tanto la provincia no tenga una legislación al respecto no se habilitarán nuevos paseos de compra. Uno de los máximos referentes de La Salada, Jorge Castillo, de la feria Punta Mogotes, dijo a este diario que la norma “sólo busca prohibir, es una payasada”. Pero Ferrer afirmó que “no prohibimos, queremos una nueva regulación, para tener un comercio con competencia sana entre todos los jugadores”.