Bitcoin recuperó 62% de su valor en menos de dos meses
Después de desplomarse -a la par de los mercados del mundo- a mediados de marzo, el bitcoin recuperó un 62% de su valor en menos de dos meses. Su cotización ronda los u$s8.500, luego de que el fin de semana revirtiera su marcado rally alcista. En lo que va del año, signado por la volatilidad, su precio creció un 22%: es el doble de lo que ganó el oro, el clásico activo de refugio en épocas de crisis. Son datos que para los analistas especializados en la moneda digital no pasan desapercibidos: es que se estima que hoy por la noche se lleve a cabo un “recorte de emisión” que está programado cada cuatro años y que podría suponer un incremento en su valor en el futuro próximo.
La evolución del precio del bitcoin durante 2020 fue fluctuante. Luego de cerrar 2019 con una ganancia anual del 94% (el 2 de enero su valor rondaba los u$s6.900), se desplomó un 24% al 16 de marzo. A partir de entonces, recuperó buena parte de su cotización: creció un 62% y ayer cotizó a u$s8512 (tras ceder un 10% el fin de semana). Si bien mucho más volátil, la criptomoneda tiene por el momento un mejor rendimiento que, por ejemplo, el oro. El valor de la onza en Nueva York perdió sólo el 3,41% desde principios de año hacia mediados de marzo y, desde entonces, ganó un 15%. Desde que comenzó el año, tuvo un incremento cercano al 12%.
De todas formas, analistas internacionales cuestionan seriamente que el bitcoin pueda suplantar al oro como reserva de valor. Uno de ellos es Campbell Harvey, profesor de negocios internacionales de en la Universidad de Duke, quien aseguró: “La volatilidad de la criptomoneda es enorme. Es cuatro o cinco veces la volatilidad del oro. Esto no es algo que yo llamaría un activo de refugio seguro”. De hecho, muchos llegaron a comparar la escalada del bitcoin en los últimos meses con la que tuvo lugar en medio de la “burbuja” de 2017, cuando llegó a cotizar u$s20.000, antes de derrumbarse.
Uno de los motivos del último rally alcista puede ser el denominado halving, que se llevaría a cabo hoy. “Bitcoin está soportado por un sistema que asegura una emisión controlada a través de un algoritmo matemático, que reduce las posibilidades de inflación. Así, cada cuatro años la emisión de nuevos bitcoins -que ocurre por el trabajo de nodos distribuidos en todo el mundo, de forma similar a los servidores de internet- se reduce a la mitad”, analizó Juan José Méndez, director de marca de la fintech Ripio. Y agregó: “Este fenómeno de reducción de la oferta se conoce como halving y ya ocurrió en 2012, bajando la emisión de 50 a 25 bitcoins cada 10 minutos aproximadamente. Y luego en 2016, bajando a 12,5 bitcoins en el mismo período de tiempo”. Se estima que la tercera reducción de “emisión” de la criptomoneda se llevará a cabo esta noche, cuando la frecuencia descenderá a 6,25 bitcoins.
Sin embargo, la suba de las últimas semanas no sólo está relacionada al halving. “Tiene que ver con muchos factores al mismo tiempo. Este año, en el contexto es la crisis global, se dio una emisión mayor de dinero de muchos países, incluso Estados Unidos. Si bien el dólar es el billete potencia en el mundo, frente a todas las decisiones que se toman para paliar la crisis, puede generar inflación en el futuro en Estados Unidos. Es posible que haya devaluación de la moneda o que ésta pierda credibilidad en otros mercados. Este tipo de movimientos, representan otro factor de por qué creció el valor del bitcoin: es la confianza que otorga como reserva de valor”, agregó Méndez a Ámbito Financiero.
De todas formas, más allá de los registros recientes, la falta de previsibilidad también es un factor que destaca al bitcoin. “Cualquier persona que diga que tiene un pronóstico certero al largo plazo miente. El precio depende de la oferta y la demanda. Más allá de cosas concretas, como el halving, que es algo que en la economía tradicional no pasa”, concluyó Méndez.
Los especialistas mencionan estadísticas con respecto a los recortes anteriores que podrían ser alentadoras para el precio de la criptomoneda. Por ejemplo, el año posterior al halving de 2012, aumentó desde unos u$s12 a u$1.000; mientras que creció un 1.000% tras la reducción de 2016: fue, justamente, cuando alcanzó su techo en 2017 para luego comenzar a caer.
Fuente: Ambito.com

