No hubo acuerdo en la audiencia entre la UTA y las empresas de colectivos

La audiencia celebrada este martes entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del transporte colectivo finalizó sin avances concretos, confirmando la profunda distancia entre el reclamo salarial del sindicato y las posibilidades económicas planteadas por el sector patronal.

Si bien por el momento se evitó la ejecución de una medida de fuerza directa, las partes acordaron un cuarto intermedio y fijaron una nueva audiencia presencial para el viernes 30 de enero, a las 11 horas, en la Secretaría de Trabajo. No obstante, el conflicto permanece en un estado de latencia crítica, con riesgo cierto de un paro total de colectivos en el AMBA.

Negociaciones estancadas y cuarto intermedio El encuentro, que se desarrolló desde las 14.30, fue la tercera audiencia paritaria formal y volvió a concluir sin acercamiento de posiciones. Desde la UTA advirtieron que la postergación del conflicto responde únicamente a un gesto de prudencia institucional y que, de no alcanzarse un acuerdo en la próxima reunión, las medidas de acción gremial se anunciarán de inmediato.

"El salario básico del sector es hoy de $1.370.000, y el reclamo es llevar ese piso por encima de los $1.550.000", explicaron fuentes sindicales, al tiempo que remarcaron que la oferta empresaria resulta "inadmisible".

El núcleo del conflicto: salarios, subsidios y tarifas Desde el sector empresario, integrado por AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA, se reiteró una propuesta de aumento del 1%, argumentando que no existen fondos suficientes para afrontar una mejora mayor sin una actualización de subsidios estatales o un incremento de tarifas.

La conducción de la UTA calificó la oferta como una "falta de respeto", al considerar que no guarda relación con:

El aumento sostenido del costo de vida

Los ajustes recientes en el valor del boleto

La pérdida acumulada del poder adquisitivo del salario

"La desproporción es evidente y no admite más dilaciones", señalaron desde el gremio.

Un contexto enrarecido por el manejo de subsidios La negociación se desarrolla, además, en un clima enrarecido por el escándalo vinculado al manejo de subsidios al transporte, con investigaciones sobre presuntos desvíos de fondos por parte de algunas prestatarias. Este factor agravó la desconfianza entre las partes y endureció las posiciones en la mesa paritaria.

Desde el sindicalismo advierten que no puede pedirse moderación salarial mientras persisten dudas sobre la transparencia en la asignación de recursos públicos destinados al sistema de transporte.

Comunicado de la UTA y advertencia de paro Tras la audiencia fallida, la UTA difundió un comunicado con un tono marcadamente duro:

El gremio agregó que las empresas "conocieron el pedido salarial, lo asumieron como viable y manifiestan no acceder al mismo por no contar con los fondos suficientes para hacerle frente".

En ese marco, la UTA aclaró que accede al cuarto intermedio solo con fines conciliatorios y dejó una advertencia explícita:

Cambios en Trabajo y una negociación bajo presión Las negociaciones se dan en un contexto de cambios institucionales en la Secretaría de Trabajo. La semana pasada, Fernando Herrmann asumió como responsable del área en reemplazo de Luis Pierrini, y quedó al frente de una agenda cargada de conflictos gremiales, entre ellos el del transporte.

El nuevo esquema también involucra a las áreas de Transporte y Economía, cuya intervención será clave para destrabar el conflicto, dado que cualquier acuerdo salarial aparece condicionado a una redefinición del esquema de subsidios.

Riesgo inminente para el servicio La falta de una propuesta que recomponga el salario real de los choferes vuelve a colocar al Área Metropolitana de Buenos Aires al borde de un paro total de colectivos, con impacto directo sobre millones de usuarios.

La resolución del conflicto no depende solo de la voluntad de las partes, sino de una reingeniería del financiamiento del sistema, mayor transparencia en el uso de fondos públicos y definiciones políticas que permitan evitar una nueva paralización del transporte urbano.

Fuente: Diario BAE