El riesgo país marca una nueva caída y se acerca a los 430 puntos

El riesgo país volvió a bajar este viernes y se acercó a la barrera de los 430 puntos básicos, en una nueva señal de optimismo de los mercados respecto de la economía argentina. El índice elaborado por JPMorgan se ubicaba en 433 puntos, y profundiza así la tendencia descendente iniciada tras la mejora de la calificación crediticia de la deuda soberana por parte de Standard & Poor’s (S&P).

La caída del indicador se produjo pese a que los bonos soberanos mostraban un comportamiento mixto durante la jornada. Sin embargo, el mercado continúa incorporando el impacto positivo de las recientes decisiones de las principales calificadoras de riesgo, que comenzaron a mejorar la percepción sobre los activos argentinos.

La reducción del riesgo país es seguida de cerca por el Gobierno, ya que una perforación sostenida de la zona de los 400 puntos podría acercar a la Argentina a uno de los principales objetivos de la gestión económica: recuperar el acceso a los mercados voluntarios de crédito internacionales.

Al momento, el MERVAL sube 0,5% y los ADRs en Nueva York también experimentan avances.

Qué significa la mejora en la nota de S&P La mejora de S&P se sumó a la que había otorgado días atrás Fitch Ratings, que también elevó la nota de la deuda argentina. Ahora la atención de los inversores está puesta en la revisión que realizará Moody’s durante julio. En el mercado existe expectativa de que la calificadora adopte una decisión similar, lo que consolidaría la recuperación de la confianza sobre los títulos públicos locales.

Las evaluaciones de S&P, Fitch y Moody’s tienen un peso determinante en los mercados financieros internacionales. Una mejora en la nota crediticia amplía el universo de inversores habilitados para adquirir bonos argentinos, ya que numerosos fondos institucionales tienen restricciones para invertir en países con calificaciones consideradas demasiado riesgosas.

Este escenario contribuye a una mayor demanda de deuda soberana, impulsa los precios de los bonos y reduce los rendimientos exigidos por los inversores. A su vez, una menor percepción de riesgo también puede traducirse en mejores condiciones de financiamiento para las empresas argentinas.

Otra definición pendiente En paralelo, el mercado aguarda otra definición relevante. Dentro de dos semanas, MSCI anunciará si modifica la clasificación de la Argentina dentro de su índice accionario global. Actualmente el país se encuentra catalogado como "standalone", una condición que lo deja prácticamente fuera del radar de numerosos fondos internacionales.

La expectativa del mercado es que MSCI eleve a la Argentina a la categoría de "mercado de frontera", mientras que el escenario más optimista contempla un regreso al grupo de mercados emergentes. Cualquiera de estas alternativas implicaría una mayor visibilidad para las acciones argentinas y podría atraer nuevos flujos de inversión.

Fuente: Diario BAE