Massa impulsa modificar el reglamento de Diputados para suprimir sesiones maratónicas
El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, impulsa una reforma del reglamento que busca desdoblar las sesiones maratónicas que se extiendan más allá de las 22 y propone que se puedan reanudar a la mañana siguiente sin necesidad de reunir quórum, el punto que sin dudas más discusiones generará.
La iniciativa se presentaría en marzo, tras la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso, e incluiría también otra modificación que el jefe del Frente Renovador viene madurando hace rato y que tiene consenso en todas las bancadas: que las cuestiones de privilegio sean desplazadas al final del orden del día, una vez que haya concluido todas las votaciones.
En ambos casos, el objetivo es evitar jornadas maratónicas interminables que dificultan al legislador poder estar presente en el transcurso de la sesión de punta a punta sin interrupciones, y con los niveles de concentración y lucidez que merece una sesión legislativa para la sanción de leyes.
Las cuestiones de privilegio son planteos que los legisladores enuncian en el arranque de la sesión sobre los más diversos temas, aunque estrictamente deberían responder a hostilidades que recibieron en el desempeño de sus funciones. El problema es que la sumatoria de cuestiones de privilegio en el arranque de la sesión terminan habitualmente generando demoras extensas en tratamiento de los proyectos, que es la razón central de la convocatoria al recinto.
El proyecto para desdoblar de las sesiones responde a antecedentes como por ejemplo las 23 horas que duró el debate por la legalización del aborto en junio de 2018, o más recientemente las casi 20 horas del tratamiento de la ley de Solidaridad Social y Reactivación Económica (emergencia económica).
Hay una tercera reforma que tiene en mente Massa como parte del mismo paquete, que podría tratarse en una única ley o por separado. Se trata de la colocación de pantallas o monitores en cada una de las bancas en las que se visualizarían las leyes que se debaten en el momento, con su respectivo articulado.
La idea de incorporar tecnología es evitar la proliferación desordenada de papeles sobre las bancas como sucede en la actualidad. "Es un servicio o herramienta para que los legisladores puedan desarrollar mejor su labor, con mayor agilidad y confort", destacaron a NA fuentes parlamentarias.
Fuente: Diario BAE

