INTERNACIONAL

Obama prometió aumentar el salario mínimo y luchar para defender las leyes laborales

En el marco de las conmemoraciones por el Día del Trabajo en los Estados Unidos, el presidente Barack Obama se dirigió a la población mediante un video difundido en la página web de la Casa Blanca y prometió hacer todo lo que esté a su alcance para que la economía del país “trabaje para los trabajadores” y para invertir el sentido de las fuerzas que, a su juicio, “conspiraron” durante décadas contra ellos.

En este sentido, reiteró su promesa de aumentar el salario mínimo y de defender la legislación laboral que protege contra los abusos y la discriminación en el empleo.

“Como nación, reanudamos nuestro compromiso con sus causas”, afirmó el presidente en ocasión de la fiesta del trabajo, que desde 1882 se conmemora en los Estados Unidos el primer lunes de septiembre, a diferencia de la mayor parte de países que lo celebran el 1º de mayo.

“Les prometo que, mientras ustedes dedican todo lo que tienen a construir una vida mejor para sus familias y un futuro mejor para su país, yo seguiré obrando para asegurarme de que la economía, nuevamente, trabaja para los trabajadores”, aseguró.

Si bien varía, en los EE.UU. el salario es de u$s7,25 por hora según la norma federal.

Obama pidió al Congreso un incremento a u$s9 por hora y la indexación del salario mínimo con la inflación.

En el video difundido, Obama señaló que llegó el momento de aumentar el salario mínimo, “porque nadie que trabaje a tiempo pleno en la nación más rica del mundo debería criar a sus hijos en la pobreza”

Además, indicó que “tenemos que luchar para mantener las leyes que protegen a nuestros trabajadores; leyes como el derecho al pago por horas extra, el derecho a organizarse en gremios, el derecho a ocuparse de la seguridad en el sitio de trabajo, el derecho a enfrentar la discriminación”. Décadas atrás el día del trabajo se conmemoraba con desfiles en las principales ciudades industriales, pero actualmente es más un día de picnics que los estadounidenses disfrutan en familia.

Los Estados Unidos celebran el Día del Trabajo con preocupación por la creciente desigualdad entre su población, que afecta especialmente a los negros y a los hispanos en un contexto de débil recuperación tras las consecuencias de la crisis económica.

Según reconoció el presidente Obama el miércoles pasado durante su discurso en Washington en homenaje a Martin Luther King, “la posición de todos los estadounidenses que trabajan, independientemente de su color, se ha erosionado”.

Recientemente surgieron campañas para la sindicación de algunos de los sectores laborales más desamparados, como los empleados de restaurantes de comidas rápidas y de las grandes cadenas como Walmart.

A más de cinco años de concluida la recesión económica más profunda y prolongada en casi ocho décadas, el índice oficial de desempleo se mantiene en el 7,6% de una fuerza laboral en la que millones de personas deben conformarse con empleos a tiempo parcial y sin beneficios.

Ante este panorama, el secretario de Trabajo, el hispano Thomas Pérez, aseguró en un comunicado que para encarar los retos del futuro los dirigentes deben “tomar la inspiración de las historias de hombres y mujeres que con su labor han hecho de ésta la economía más fuerte del mundo”.

Fuente: Diario BAE