Estiman que seguirá en alza la cotización de bonos locales

Los bonos que emite el Estado argentino serán muy demandados a lo largo del año, con lo que es esperable que suban sus cotizaciones, caigan las tasas de interés vinculadas con estos papeles y se contraiga el riesgo país.

Estas son las conclusiones a las que llegan diversos expertos consultados por Tiempo Argentino a partir de los sucesivos pronósticos que se han ido sucediendo y de los que el del Fondo Monetario del lunes es uno más. El FMI dijo que el país crecerá un 6% este año. En marzo pasado algunos bonos treparon hasta el 10%, impulsados por una fuerte demanda de inversores locales y del exterior. Para Agustín Trella, analista de Research de Puente Hermanos, el “potencial de crecimiento de la economía” será el motor que impulse a estos títulos, en particular a los bonos que otorgan dividendos según el crecimiento de la economía (conocidos en la plaza financiera local como Cupón PBI).

Trella afirmó que los inversores analizarán otras variables a la hora de poner en juego su dinero, como el plazo que queda hasta su vencimiento, como es el caso del Bonar X o el Boden 2015. “Estos bonos son muy buscados por los inversores porque todavía tienen un margen importante para crecer en su cotización”, explicó Trella, quien aseguró que los bonos de similar duración en países como Brasil y Colombia están más caros.

Trella consideró que los bonos provinciales de Córdoba y Capital Federal también son atractivos para los inversores por sus altos rendimientos, cercanos al 10%.

Por su parte, Ramiro Castiñeira, economista de Econométrica, consultora que dirige el ex secretario de Hacienda radical Mario Brodersohn, indicó que el motor de la alta demanda de bonos está dada, en primer lugar, por los ingresos vinculados con la agricultura. “La cosecha se transforma en pesos, y ellos en consumo. Además de la cosecha récord, también estamos ante precios récord”, estimó. Según Castiñeira, “hay dólares suficientes como para pagar la deuda y crecer. Detrás de esta movida se encuentran los inversores locales y también del exterior. Esto se nota por el resultado del saldo comercial. Por caso, el superávit del comercio exterior fue de U$S 1100 millones en el primer bimestre del año, mientras que el Banco Central adquirió U$S 2000 millones. Los U$S 900 millones de más es dinero que provino del exterior no vinculado al saldo comercial”, explicó. “Toda esa plata va a títulos”, dijo.

Que esto es así lo demuestra la performance de la Bolsa porteña durante marzo, cuyo índice Merval cayó casi el 2%.

Castiñeira señaló que “la demanda de materias primas seguirá por todo un período. De un lado, porque China crece al tiempo que los Estados Unidos se recupera. Por eso creemos que en lo que queda de 2011, si el contexto mundial no cambia, no habrá ajuste y el consumo seguirá siendo el motor durante todo el año.”

(Tiempo Argentino)